¿Sería rentable en Soria un matadero de aves? Viene al pelo la pregunta cuando sabemos que la del pollo es de las pocas carnes cuyo consumo ha aumentado en la provincia en los últimos años. A decir verdad, aquí y en Córdoba, teniendo en cuenta que el precio del pollo resulta mucho más asequible que el de otras carnes. Sí se sacrifica ternera, cordero y cochinos, cuyos productores han visto descender el consumo de estas carnes de forma considerable, si bien es cierto que los sacrificios de ganado porcino subieron ligeramente el pasado año con respecto al anterior. No hay datos sobre ventas de pollo precisamente porque no se mata aquí, y a excepción del existente en Abejar, de Canard, en Soria no hay un matadero avícola. Patos al margen, lo cierto es que algo tan... fácil como criar pollos no ha tenido raigambre alguna en la provincia. Y poco más la de criar gallinas, aunque en ello tenemos hasta marcas propias de huevos, dos en vez de una. A unos más, a otros menos, lo cierto es que la crisis está tocando a todo el sector ganadero. Incluso al avícola de puesta, al que Europa obliga desde enero de este año a dar más espacio a las jaulas de las gallinas. Todo sea por las garantías sanitarias, animales y humanas, por supuesto que en ello nos va la vida, pero que no me argumenten el estrés animal, que si no amenazo con contarles yo el mío. ¡Ah! y después vendrá los cerdos, que de aquí a nada tendrán también que cumplir normativa de bienestar animal. Con un telón de fondo como el actual, y con la evidencia de que para los ganaderos la crisis no es nueva, pienso que el sector más primario es de los menos reconocidos y que nunca lo ha sido. A todo lo más que llega el consumidor es a decir «lo cara» que es la ternera; el lujo que supone el cordero o lo asequible del pollo, pero pocos se detienen a pensar dónde se quedan los anchísimos márgenes comerciales que se manejan. El llamamiento de la Junta a que se consuma leche ‘de casa’ bajo el marchamo de Tierra de Sabor no tiene lugar en buen momento, pero bienvenido sea. Hoy el ama de casa mira el gasto porque no queda otra y habrá de tener la caja de leche un coste ciertamente asequible para que le haga cambiar de hábitos de compra, por querer apostar por los productos de Castilla y León. Los ganaderos aplaudirán la iniciativa. Puede que también los de Soria, aunque de vacuno de leche se puedan contar con los dedos de una mano.