ME RESISTO, poco, pero me resisto a jugar a eso ‘tan mollar’ de criticar a la llamada clase política. Puede prevalecer en mi un rescoldo, pequeñito, de corporativismo junto con el concepto vitalista que es malo generalizar y que en política y en Soria hay que saber excusarlos, no hay grandes escándalos de superficie, ni en los semisótanos del poder, ni en los entresuelos de los dos partidos mayoritarios. Las estructuras sociales y las jerarquías políticas vienen de antaño, están muy definidas a través de décadas y décadas, ya solo saltan alarmas cuando alguien pretende invadir huecos sobre áreas ya ocupadas. Esta ‘conquista del espacio’ hace que todo gire sobre un centro apático, con cristalizaciones dextrosas o sinestrosas, tanto da, a la postre todo pivota sobre las instituciones y sus sectarias subvenciones; ¿Funciona algo en Soria sin ¿lo público? ¿Será capaz el Sr. Rajoy de regenerar tanto dispendio? España, por mayoría, ha puesto en sus manos una tarea hercúlea: un regeneracionismo nuevo del país y de la derecha española. Si lo consigue en tiempos de crisis, hasta los obispos se tendrán que doblegar ante la fuerza civil del PP, y no pondrán las pegas y reservas a la vicepresidenta, Doña Soraya, para que haga pregones, juegos florales o concursos de epigramas en la Semana Santa de la ciudad donde ha nacido (Valladolid), o en el pueblo donde veraneaba (Berlanga) ni se le cuestionará si está casada por lo civil o por lo criminal. Que en esas andamos en las prelaturas de la meseta. Otro dato: para coger fama como casta pública y hacer el ridículo con banderas desplegadas, dos políticos, eurodiputados españoles, oriundos de Cataluña, piden reprobación ante la Eurocamara para Pepe del Real Madrid F.C. Por pisar la mano ‘involuntariamente’ a Messi, del F.C. (sin Real) Barcelona, en el penúltimo partido copero. Aparte que puede ser contemplada la alta traición por sacar disputas de cocina al foro europeo, y considerando que un eurodiputado debe ganar unos 11.000 euros al mes, deberían ser acreedores al titulo de paletos de honor con ventanas a la calle o. cuando menos, que devolvieran parte del sustancioso sueldo y la obligación de leer ‘El Quijote’ y ‘Los Cuadernos de Valdano’, en español y en público !Papanatas! ¿Como vamos a poner cotas altas de exigencia a nuestros concejales de la capital? Solo ingresan 6.000 euros por semestre, a base de 100 euros por asistencia a cada comisión. Que no se pongan de acuerdo a las primeras de cambio con el tema de la nave de la Diputación, que usa el municipio, sin pagar arriendo y negandole la posibilidad de hacer viviendas sociales en ese suelo, deben considerarlo una cuestión menor que se resolverá cualquier año de estos. Pregunta: ¿Cuantas comisiones harán falta para que un concejal de Soria supere dos veces el Salario Mínimo Interprofesional al año, sin caer en befa, mofa y escarnio con el tema de la Nave de la Diputación.